Como naturalista siempre me había
hecho la pregunta que se hacen muchos cuando se habla del lince ibérico en
nuestra Comunidad Autónoma: ¿Hay linces en Madrid, o en toda España? La verdad
es que, a priori, yo creía en todo aquello que nos decían los especialistas y
no era mi intención dedicar tanto tiempo como iba a dedicar, a la investigación
de uno de los animales mas elusivos de la naturaleza española y, por ende,
desconocido. Sin embargo, mi vida se había desarrollado en Zarzalejo, la Sierra
Oeste y en el Alberche, conocía bien sus parajes, a lo que se sumó mi inquietud
por conocer la naturaleza del lince ibérico. Ha de saber el lector que esta
historia es “Real” por lo que cualquier parecido con la realidad no es pura
coincidencia. Son hechos reales que han sucedido y sucederán y se repetirán en
la vida o todos los años, como ha comprobado y hoy divulga el naturalista.
Rememorando
las palabras de Abel Chapman, en el prefacio de su obra “Borders and Beyond” y otros pasajes de
sus libros que expresaban lo que yo también sentía, cada vez que iba
descubriendo nuevos aspectos sobre la biología del lince y me diferenciaba de
otros investigadores de la especie. Y vienen muy bien al caso, pues se repiten
los mismos errores que se daban a principios del siglo pasado. Antonio López
Ontíveros, recoge varias citas de Abel Chapman, en su introducción de la
traducción de La España Inexplorada (1989) donde repasa una serie de frases
entre las que destaca estas profundas reflexiones que comento a continuación y
que le diferenciaban de los zoólogos de gabinete.
«Maestros en la investigación
infinitesimal, la moderna Escuela de Zoólogos gasta una vasta energía en el
mero aparato mecánico y material mientras que se olvida de
captar y
apreciar el verdadero espíritu de esta
Ciencia... Los grandes principios desaparecen bajo el caos de microscópicas
trivialidades».
Los linces en el Sistema Central son muy roqueros, esto es, les gusta atalayar las rocas para poder encontrar su alimento, fundamentalmente presas vivas, desde las rocas se permite tener una vision mas amplia del territorio.
«Algunas de las conclusiones (sobre estos temas) - aquí
expuestas entran más o menos en conflicto con las de otros naturalistas más
teóricos y, en el sentido académico, mejor pertrechados con la técnica de la
ciencia zoológica».
También en la utilización de dogmas científicos, como que el lince
solo come conejo, que si no hay tal no hay lince, que es fácil conseguir una
foto, repetidos hasta la saciedad, además de un largo etc; que me recordaba a
este otro pasaje.
«Se sumergen en gran medida en los registros
y publicaciones del
pasado ... Y de aquí que los antiguos dogmas sean copiados y repetidos
sin discriminación ... (y de
aquí también) que la basura científica sea perpetuada cuidadosamente».